Líneas de Investigación del Centro (II)

En el artículo publicado el 2 de julio presentábamos algunas de nuestras líneas de investigación y hoy damos a conocer otras en nuestro empeño de satisfacer las demandas y necesidades de clientes y asociados ayudando a mejorar la competitividad de las PYMES y favoreciendo un mercado cada vez más sostenible con el medioambiente.

Ejemplo de ello son algunas de nuestras líneas prioritarias de investigación tecnológica potenciando la I+D+i como factor clave para la gestión eficaz de la empresa.

DESARROLLO DE PRODUCTOS SALUDABLES

Entre las líneas de investigación en las que trabajamos en el CTNC se encuentra el desarrollo de productos con características especiales con el objetivo de que nutricionalmente sean más saludables.

Mediante la estrecha colaboración con las empresas y siguiendo la Estrategia NAOS, desde el CTNC desarrollamos formulaciones para la eliminación de aditivos, reducción de sal, eliminación o reducción de azúcar, elaboración de productos ricos en hierro, calcio, bajos en calorías, eliminación de los números E del etiquetado, etc.

Nuestros expertos cuentan con una amplia experiencia en la valorización de subproductos y residuos de la industria alimentaria mediante la extracción de compuestos y propiedades de interés con los que dotar a otros alimentos de gran valor añadido.

SEGURIDAD ALIMENTARIA

Tras años investigando las propiedades de los alimentos, nuestro Centro investigador se ha convertido en un referente a nivel nacional.

En la actualidad, impulsamos tres líneas fundamentales en el ámbito de la seguridad alimentaria:

  1. Modelos de higiene y seguridad alimentaria.

El CTNC ha identificado los aspectos legislativos más trascendentes en el ámbito de la seguridad alimentaria y ha implementado y acreditado, en todas las matrices alimentarias, la determinación de los marcadores más relevantes, siguiendo las indicaciones del Libro Blanco sobre Seguridad Alimentaria, entre los que se encuentran:

Marcadores de seguridad alimentaria como Listeria Monocytogenes, Salmonella, E. Coli, Histamina o Enterotoxina Estafilocócica.

Marcadores de higiene de procesos como aerobios mesófilos, Enterobacterias, E. Coli, Estafilococos coagulasa positivos o bacterias ácido-lácticas.

A través de este servicio ayudamos a las empresas a validar la seguridad alimentaria en cualquier desarrollo de nuevo producto y validar, mediante los marcadores adecuados, sus procedimientos de higiene cuando no se cuenta con experiencia previa en un determinado proceso.

  1. Modelos de vida útil.

Según la normativa vigente, uno de los elementos imprescindibles en la información aportada al consumidor es el periodo de vida útil de los alimentos. En el CTNC hemos desarrollado un procedimiento para dotar de una base técnica a la determinación de este periodo, permitiendo de este modo a las empresas justificar la inclusión de una fecha de caducidad o de consumo preferente a sus productos e innovaciones. Este procedimiento implica:

La identificación del tipo de producto (alimento fresco o procesado), sus propiedades técnicas significativas y el proceso que ha experimentado.

Identificar la interacción entre el alimento y el envase, respetando la normativa vigente y el desarrollo continuo de nuevos materiales más seguros y sostenibles.

Validar desde el punto de vista microbiológico la legislación vigente, de acuerdo con las condiciones de almacenamiento y utilización.

Validar, en caso necesario, la seguridad del proceso mediante estudios de desafío (Challenge Test) frente a los microorganismos que procedan según cada caso.

Evaluar los parámetros físico-químicos y organolépticos determinantes para el cálculo del periodo de vida útil, siguiendo procedimientos a tiempo real o acelerados.

Evaluar el efecto de las condiciones ambientales (temperatura, atmósfera, humedad) sobre la vida útil, y justificar su validez usando modelos matemáticos de simulación, y análisis de tendencias.

Plantear a las empresas estrategias efectivas para llevar a cabo una ampliación de la vida útil, por medio de la modificación del proceso, tratamientos pre- y post-cosecha, nuevos aditivos, nuevos materiales de envasado, etc…

Recopilar las suficientes referencias bibliográficas que justifiquen desde el punto de vista científico/técnico la estrategia usada en cada situación.

  1. Modelos de detección de alérgenos, contaminantes y adulteraciones.

El CTNC lleva a cabo una tarea de investigación activa por medio de la determinación e identificación de compuestos altamente relevantes para la seguridad alimentaria con el objetivo de identificar y cuantificar su aparición, incluso en concentraciones muy bajas. Esta tarea se incorpora sobre todas las decisiones técnicas que afrontan las empresas, tanto en su ámbito cotidiano, como en tareas de I+D+i.

Identificación y cuantificación, mediante lectura de microplacas, de trazas de proteínas procedentes de sustancias alérgenas, toxinas, antibióticos, vitaminas, etc.

Identificación de ADN usando la técnica termiciclado y análisis PCR, con diferentes fines como la identificación de patógenos, bacterias, especies animales y vegetales, alérgenos, etc.

 

FUENTE: CTNC